Aún no sé como me quedará el cuadrante... ya os lo diré cuando lo sepa seguro.
La verdad que tiene delito llamar "timo consola" a aquel pequeño objeto que despertó ese instinto de negocio en lo más profundo de su interior. Es renegar de sus orígenes. Es como si el de Zara llamara "timo mercadillo" a aquellos puestecitos donde empezó a vender ropa interior de mujer.
En fín por lo menos nos dejó aquella gran frase de la historia de los video-juegos que fue:
- "¡La calavera te da vida!" que todos al unísono le decíamos al pardillo que jugaba por primera vez y queríamos que pasase rápido su turno (Sí, lo confieso, también fui pardillo. Contribuí a desarrollar ese instinto timador)
Sólo ha sido eclipasada por:
- "Este juego está mal, ¡las paredes sangran!" pero eso es harina de otro costal y pronunciada por otro protagonista.

Un saludo.