by Mika » Mon May 02, 2011 2:27 am
Desde Radio Muerte la retransmisión del último partido de la liga regular para Condenados del Averno. Se enfrentaban en esta ocasión a Pussy Lucky, las danzarinas elfas silvanas que habían logrado poner en jaque a los siervos del Averno, endosándole una dura derrota. Por lo tanto, y con la participación de las elfas en las finales en vilo, saltaron al campo todos los jugadores dispuestos a dejarse la piel. Los penetrantes rayos solares se hincaban en la piel de los asistentes, y cada minuto de juego era una dura prueba para soportar el asfixiante calor.
Los enfervorizados seguidores de ambos bandos contemplaron como la primera recepción era favorable a los Condenados. Los ánimos encendidos retrasaron el comienzo, pero entre broncas, los nigromantes lograron penetrar hasta la cocina con el lobo con la bola entre los dientes, aun tras haber acabado con unos cuantos de los suyos en las nubes de la inconsciencia. Los silvanos no lograron frenarles, y a base de placajes, encajaron el primer touch down del encuentro.
Pocos turnos para la respuesta élfica, pero su entrenador tenía el modo de atravesar la defensas. Algunos hombres importantes no lograron sobrepasarse del calor, y trataban de reanimarles con abanicos y jarras de agua. En las inmediaciones del descanso, el receptor en poder de la bola protegido por sus congéneres no se esperaba que un lobo saltara por encima de ellos y le arrojara al público. Arrojaron la pelota de vuelta, que acabó en poder de un gólem de carne, que antes de que pudiera dejar de balbucear, acabó con los huesos en el suelo. Los silvanos recuperaron la bola y la alojaron en la zona de Touch, empatando el encuentro.
Reciben los elfos, y penetración en contra. Los condenados desafortunadamente no logran hacerse con la bola, y con una jugada de tiralíneas les es imposible refrenar el segundo touch de los elfos.
Reciben ahora los cadáveres, y ahora la penetración es en contra suya, que junto con la patada perfectamente colocada, termina con los orejas picudas rodeando la bola justo en la banda a la altura del centro del campo. A duras penas los condenados logran salir de la encerrona con la bola controlada. No obstante los ágiles elfos se rehacen, y envuelven al poseedor de la bola, con varios de sus efectivos, entre ellos molestos y escurridizos delgaduchos capaces de echarse hacia los lados. Era la decisión del encuentro. ¿ Saltar e ir a por la victoria o aguantar y no pasar del empate? Un salto. Superarlo significaba el empate. Fallarlo significaba lo que significó: el desastre. El hocico del lobo acabó entre el polvo, y lo que mordieron los demás Condenados del Averno fue el polvo de la carrera de los elfos, que en un turno huyeron a una velocidad endiablada. Ahí se acabó la historia. Anotaron el tercer touch y ahí se acabó el encuentro.
Los Condenados del Averno no lograron vengarse de la afrenta del otro partido de liga, y sufrieron otra amarga derrota por parte de Pussy Lucky, a cuyo entrenador hay que felicitar, ya que no cometió errores y tácticamente no se le pudo discutir nada.