"Y al final otra frenta fue tachada de nuestro libro de agravios..."
Tras la cruel y vergonzosa traición de los elfos de orejas puntiagudas... no nos quedó más remedio que perseguirlos sin fin.
Al final tras un arduo viaje, pudimos encontrarlos...., tras desplegar astutamente nuestras tropas en mitad del camino que habían de coger para volver a su reino de infusto recuerdo.. no les quedó más que avanzar hacia nosotros.
De todas formas, para que no dudasen, les dedicamos una primera andanada de saludo, consiguiendo que miles de esos viles orejas puntiagudas no pudiesen volver a su hogar.
Los elfos intentaron avanzar, pero a pesar de sus largas patas, su miedo les impedía avanzar lo suficientemente rápido, por lo que andanada tras andanada iban callendo un elfo tras otro elfo tras otro elfo...
Ni siquiera sus "orgullosos" jinetes podían soportar la verguenza de su traición anterior y caían ante nuestros poderosos cañones organo y girocopteros.
Tal fue la masacre que incluso los habituales sedientos de sangre matadores, decidieron que dichos elfos esmirriados, no eran dignos de sus hachas por lo que dejaron que muriesen entre las milas de virotes y balas y pedruscos que les iba callendo.
Ni siquiera su famosa magia fue rival para nuestro herrero rúnico (que estratégicamente se había situado dentro de un bosque con una unidad de rompehierros ocultos del campo de batalla para que los elfos se confiasen y avanzasen con más rapidez pensando que eran suepriores en numero) que continuamente conseguía minimizar sus efectos en nuestro ejercito.
Conforme iban acercándose regimiento tras regimiento elfico, eran "saludados" con miles y miles de disparos que hacía que al disisparse la niebla que creaban, no dejasen ni un elfo en pie de cada unidad.
Incluso los caballos presintieron la masacre que les venía y se negaban a cargar, a pesar de las multiples maldiciones de sus jinetes.
Para más inri, un único girocoptero fue capaz de resistir y hacer huir a una cobarde unidad de arqueros elfos que habían osado cargar contra él , pensando que con su superioridad numérica conseguirían destruirlo. No contaron con que el valor de los enanos supera en creces la agilidad de esos elfos traidores y mil veces malditos.
Es más. Viendo la debilidad elfica, y para dejarlos más en ridículo, la unidad de martilladores comandada por el general, decidió abandonar el campo de batalla para llevar a las pocas victimas enanas para que feusen enterrados con honores junto a su clan de origen. Ni siquiera la unidad de rompehierros consideró dignos a los elfos de sus hachas.
Al final, y debido a que si querían tener alguna oportunidad desobrevivir tenían que atravesar nuestras líneas, una única unidad de lanceros con esa insidiosa hechicera élfica, consiguió chocar contra nuestras tropas de matadores, lo cuales con ligero disgusto cambiaron golpes contra ellos, a la vez que se burlaban de esa caballería que no era capaz de controlar a sus caballos que se negaban a chocarse contra esos pequeños locos de pelo rojo.
Una vez acabado el día: sólo dicha unidad de caballería pudo volver a su hogar para informar de su desgracia, pero seguramente diría que habrían chocado contra unas fuerzas muy superiores a ellos, cuando en realidad llevavamos multitud de jornadas sin descansar para darles caza... pero ya conocemos a esos pérfidos elfos de orejas puntiagudas.., siempre intentarán engañar al resto del mundo y engañarse a si mismos inventando alguna excusa de por qué se aliaron previamente con unas ratas y luego callerón masacrados ante unos enanos cansados.
Ahora, nuestra visión ha girado hacia unas ratas apestosas y más principalmente sobre cierta rueda de la muerte.., no descansaremos hasta habernos vengado de ellas, y tachar otra afrenta de nuestro libro de agravios...
Pero seguramente, vuelvan a traicionarnos previamente otras razas. JAMAS CONFIEIS EN ALGUIEN QUE NO SEA UN ENANO
